Un cosquilleo se apodera de ella,emociones sin razón,
sonriendo a cada segundo con el simple
hecho de recordarlo.
Tratando de retroceder por miedo,
como retroceder? ya no se podía.
No podía dejar de pensar en el.
Cada mirada, cada palabra y
cada paso eran la expresión más
tierna que ella había podido ver
en esos últimos meses.
Tratando de negar lo evidente,
con ganas de verlo cada vez mas,
y poder reír como siempre lo hacían.
Un cuento se va creando
delicadamente, para que
ambos vayan liberandose del
paraíso imaginario en que el mundo
los encasilló.
Comentarios
abstraerse un segundo
y descubrirte sonriendo
salud