Ir al contenido principal

Miedo.

Ha pasado ya tanto tiempo,
desde que tú silenciosamente te apoderaste
de una parte de mi cuerpo sin que yo lo sepa,
y mucho menos... sienta.
Poco a poco la situación se fue agravando y tuve
que hacer algo para sacarte de ahí...
La verdad es que lo conseguí, pero no del todo.
Y ahora vuelvo a sentir aquel miedo,
como el de la primera vez.
No quiero pensar más allá de lo que es...
Pero en realidad es inevitable, esta situación, me angustia y preocupa
más aún porque no sé que sucederá.
Tengo miedo... hoy más que nunca ... y necesito que estés aquí
para que me ayudes a despejarme y pensar en otra cosa.

Miedo... maldito miedo, y más maldito aún... porque me hace necesitarte.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Aquel libro.

Repetir lo vivido, hablar de la misma manera dar el mismo amor, abrazar de la misma forma decir las mismas frases. Adorarla cada vez que la veas, perderte en su mirada, tocar el cielo con las manos, sonreir con cada tontería. Repetir la corrección de una palabra mal dicha, renegar con cada capricho, repetir el nombre muchas veces, decir te adoro, te quiero, te amo ... desde el corazón. En la sombra de las palabras pronunciadas, de un libro ya escrito te atreves a abrirlo y cortar partes para pegarlas en un nuevo archivo. No te atrevas a dejar la misma frase pegada en nuestro libro, no te atrevas ni a dejarme tus recuerdos, de recuerdo. La página esta arrancada.

Despertar

Sé que dije que era mejor que no hablemos durante estos días que te tomarás para pensar, pero créeme que no puedo dejar de decirte lo que siento. Llegó el momento en el que desperté de ese momento en el que no entendía qué ni cómo pasaban las cosas, creo que ambos estuvimos tan seguros de tener al otro al lado que simplemente cada uno en su momento dejó ir las cosas lentamente. Pasaron meses y recién reaccionamos, justo antes de que esto pueda morir y bueno, en vez de decirte que eso sería lo mejor, quiero que sepas que no quiero que eso ocurra, quiero que sepas que me encantas y que quiero tenerte conmigo por todos los días que sean posibles.  La primera vez tú tomaste un vuelo y volviste solo para no dejar que esto se pierda, y yo podría tomar mil vuelos ida y vuelta solo para decirte que no me he cansado de amarte y de sentir que hay muchas cosas que aún nos faltan por vivir. Todas las cosas que hemos imaginado juntos y todo lo que aún queremos, están ahí, solo es ...

CONTRA.

Levanto la voz y me alegro que huyas, soy feliz porque te alejas. Me encanta que me ignores, odio que me hables y disfruto cuando pienso que me olvidaste. Adoro tus hirientes indirectas, me fascina que te sientas libre. Levanto la voz y quiero seguirte. No tolero que te alejes. Odio que me ignores, y no puedo ver el lado positivo del olvido. No quiero que me hieras, sin motivo lo haces. Crees ser libre, lo peor es que... no puedo negarlo.